En
1927 el gobierno español decidió enviar a China el buque de la
armada "Blas de Lezo" (1922-1932), un crucero ligero con
una tripulación de 400 hombres, para unirse a la flota internacional
que las potencias occidentales desplazaron a Shanghai
a raíz de los incidentes acontecidos en dicha ciudad, que en aquel
tiempo estaba bajo el control de varios países occidentales, entre
los que no se encontraba España.
En total se reunieron cerca de un
centenar de navíos, la mayor parte de ellos ingleses,
norteamericanos y japoneses, y en menor medida franceses (10),
italianos (5), portugueses (1), holandeses (1) y españoles(1).
Entre los buques de la flota de Estados Unidos de Norteamérica
estaban los navíos “USS Elcano” y “USS Villalobos” que en
realidad eran navíos españoles apresados durante la guerra de
Filipinas, que años antes había enfrentado a Estados Unidos y
España por el control de las Islas Filipinas y que acabó como es
sabido con la derrota española (Paso Filipinas de ser colonia española a colonia norteamericana).
El “Blas de Lezo” partió del puerto español del Ferrol, e hizo
escala en Cádiz, Ceuta, Malta, Port-Said, Adén, Colombo y
Singapur, llegando a Shanghai el 27 de febrero de 1927
(34 dias). El barco español estuvo 7 meses en Shanghai bajo el mando
del almirante Reginald Tyrwhitt de la marina inglesa tras lo cual regresó a España el 23 de agosto de 1927 haciendo
escala en Yokohama (Japón), Manila (Filipinas), donde no había
amarrado ningún buque de la armada española desde la derrota en la
guerra de 1898 y desde donde partió el 19 de octubre, haciendo
escalas en Colombo, Aden y Port-Said para llegar finalmente a
Cartagena el 24 de noviembre de 1927.
Entre
los tripulantes del navío español tenemos el testimonio de que se
encontraban el capitán de navío González de la Puerta y Díaz,
el capitán de fragata Ramón Navia Osorio y Castropol, el
alferez de navio Ignacio Figueras y Alonso que tras la guerra
civil española se alistó en la marina china, el alférez de navío
Javier Sánchez Barcaiztegui y Uhagón, Conde de
Llobregat,
que murió por enfermedad en Shanghai en agosto de 1927, junto
al marinero José Gómez Costa.
El
episodio de la llegada del buque de la armada española al puerto de
Shanghai lo narra Luís de Oteyza en su novela "El diablo
blanco" (Nombre con el que los chinos de la época denominaban a
los invasores extranjeros). Y cuenta en su novela que desembarcaron
un total de 150 hombres que se unieron a las fuerzas italianas para
defender los astilleros, y la embajada española estaba en la
concesión francesa.
En el
viaje de regreso el “Blas de Lezo” hizo escala en el puerto Chin
Wang Tao (秦皇岛 qinhuangdao,
Provincia de Hebei) pues al parecer parte de la tripulación se
encontraba muy enferma, y ya había sufrido dos bajas. Las
calamidades fueron tantas que a su regreso se acordó abonarles una
paga doble